The Floating Piers by Christo and Jean Claude

Cuenta la leyenda que la idea original fue sugerida al artista por el argentino Jorge Romero Brest, un historiador de arte, y hubiera sido construída sobre el Río de la Plata, pero fue a terminar en Italia, en el Lago d’Iseo, uniendo Sulzano en tierra firme con Monte Isola (que como bien lo indica el nombre es una isla-monte) y la pequeña isla de San Paolo que es propiedad privada.

Y así fue como decidí unirme a los centenares de miles de personas que también estaban decididas a hacer el peregrinaje a la instalación, como si de realmente ver a Cristo caminar sobre el agua se tratatase.

Como era de esperar las masas saturaron cualquier forma de infraestructura vial, hotelera y de restauración de toda la zona, no sólo la del pueblo de Sulzano, por lo que las autoridades decidieron limitar el acceso a los vehículos, haciendo necesario para los visitantes, el tener que estacionar su auto en localidades vecinas, a veces hasta a más de 10 kms de distancia. Para los que estén interesados en ir, se puede visualizar la situación de los estacionamientos en http://www.thefloatingpiersparking.com, pero aviso ya que no es 100% confiable, ya que no diferencia entre los parkings donde hay que pagar (15 euros tarifa diaria fija, sin posibilidad de pagar por hora) y los gratuitos, y tampoco es precisa ni actualizada la información acerca de la cantidad de lugare disponibles.

En fin, Iseo fue la localidad seleccionada para estacionar y luego de una buena media hora de buscar lugar, aún con asistencia del sitio web, por fin pude dirigirme a la parada de ómnibus, porque claro, siendo tan lejos el parking de la instalación hay que tomar el ómnibus que además pasa por todas las localidades intermedias, resultando en un viaje de otra media hora antes de llegar a la entrada de la instalación, y que tiene un costo de 5,50 euros ida y vuelta. Menos mal que al menos el ingreso a la instalación es gratuito.

El ingreso es gratuito pero sólo se permite la permanencia de 1000 personas a la vez en toda la instalación, por lo que es posible que se tenga que hacer cola (dependiendo de la hora de llegada y del día de la semana). Por suerte mi día libre era martes y decidí ir cerca de la tardecita así que no tuve que hacer ninguna cola.

El recorrido empieza ya desde la vereda y está simplemente indicado por la tela amarilla (me vienen ganas de cantar “Follow the yellow brick road” del Mago de Oz) y algunas cintas para dirigir el flujo de gente en las horas pico.

Luego de algunos metros de recorrido en una estrecha callecita se llega al borde del lago.

Expo 2015Expo 2015

Hay que admitir que la imagen es bastante impactante, aún después de haber visto miles de fotos sacadas por otras personas y renders y fotos aéreas, etc. el verla en persona sigue dando una idea de surrealidad bastante fuerte, como si estuviéramos en una de esas películas que mezclan imágenes reales con dibujos animados.

Y llega el primer contacto físico (el artista recomienda recorrerla con los pies descalzos), primero esa sensación agradable y acolchada del polietileno inmediatamente seguida por la nauseabunda sensación de estar sobre una superficie que ondula debajo de nuestros pies.

Expo 2015

Si bien la superficie en sí es bastante firme y da sensación de absoluta estabilidad, el estar caminando sobre una superficie que ondula, sin poder predecir exactamente en qué momento nuestros pies tocarán el suelo no es de lo más agradable, pero es también verdad que después de algunos metros uno se acostumbra.

Al llegar a Monte Isola hay que recorrer algunos metros en tierra firme (siempre sobre la tela amarilla) para llegar a otro puente que une Monte Isola con la isla de San Paolo. Este tramo es bastante tramposo ya que a pesar de ser firme uno sigue teniendo la sensación de que se está moviendo.

Expo 2015

Creo que las imágenes hablan por sí solas y está de más decir que el que tenía pensado hacer un picnic o tomar sol sobre el puente será forzado a reconsiderar sus planes debido a la gran cantidad de personas que caminan en todas direcciones. Noté que muchas que tienen problemas con el equilibrio hacen recorridos zigzagueantes e inciertos que dificultan la navegación de las personas que somos un poco más precisas en nuestros recorridos, así que prepárense para unos cuantos encuentros al mejor estilo autitos chocadores.

Y obviamente hasta la fauna autóctona está sorprendida de todo el movimiento y quiere participar del evento.

Expo 2015

Acá empieza la parte del recorrido que une Monte Isola con la Isla de San Paolo, o más bien, une Monte Isola con la pasarela que une Monte Isola con la Isla de San Paolo.

Expo 2015Expo 2015

Al llegar a la intersección se tienen vistas bastante interesantes y con un poco más de aire.

Expo 2015Expo 2015

Y ahora todo lo que nos queda es rodear la isla y volver a Monte Isola, ya sea por el mismo camino o tomando la otra pasarela San Paolo-Monte Isola, que alarga un poco más el recorrido, para cruzar nuevamente a Sulzano por el único puente que lo une a la Isla.

Al final, luego de un breve pasaje por el pintoresco centro histórico de Sulzano, nos despedimos del camino amarillo.

Expo 2015Expo 2015

En total, el recorrido de unos 3 kms totales (aunque la obra en total es de 4.5 kms), sin detenerse y a un paso medianamente energético, lleva unas dos horas. A eso hay que agregarle las eventuales paradas por comida y bebida para los interesados en hacer horas de cola y pagar precios astronómicos por un simple panino + cerveza.

En resumen, experiencia interesante, una lástima que haya tanta gente y que eso ni siquiera permita disfrutar de un relajante aperitivo al atardecer, en una terraza al aire libre con vistas al lago.

Recomiendo controlar siempre el sitio antes de ir porque a veces la cierran momentáneamente o por muchas horas para hacer “mantenimiento extraordinario”, aunque por lo general se hacen de noche, cerrando a partir de las 21. Si bien al principio estaba previsto que estuviera abierto 24 hs, el comune ha apenas emitido un informe que dice que la instalación cerrará todos los días desde la medianoche hasta las 6 de la mañana.

Para los más deportistas, se hacen también excursiones de trekking/hiking en las colinas para tener una visión a vuelo ed pájaro de la obra.

La instalación podrá ser visitada hasta el 3 de julio de 2016 y será irrepetible. Todas las piezas de plástico y polietileno serán recicladas/reutilizadas.

 

Advertisements

DE TERROR

Hace un tiempo una amiga amante de todo lo retro, a sabiendas de que soy bastante adepta a escuchar bandas sonoras de películas me recomendó la de The Rocky Horror Picture Show. El nombre me sonaba pero no emergía claramente de mi caos mental, lugar a donde fueron rápidamente a parar el nombre de la película y la recomendación.

Un tiempo después la misma amiga me invitó a una especie de performance basada en la película y pensé que era finalmente hora darle un vistazo, pero ni siquiera me informé correctamente sobre la historia ni las implicancias de la película y me fui armada con nada más que un par de facts: que estaba protagonizada por Susan Sarandon y que era una película de culto (imaginé una clase B de terror).

Resulta que The Rocky Horror Picture Show es una película de 1975 basada en el musical del mismo nombre de Richard O’Brien, dirigida por Jim Sharman y protagonizada no sólo por Susan Sarandon sino también por Tim Curry (los otros son para mí desconocidos así que los dejamos en el tintero).

Ya en la entrada se empezaron a ver seres con atuendos afines a la categoría de películas clase B: pelucas fluorescentes, imitadores de Elvis, etc. La sala era bastante poco propicia para proyecciones (larga y angosta, con una especie de pórtico que dividía la sala en dos y hacía sentir a los que estábamos sentados atrás de que nos estábamos perdiendo todas las cosas buenas).

Cuando vi las fotos antes de entrar pensé que uno de los actores era Freddy Mercury y mi cerebro colapsó porque yo estaba segura de que FM nunca había actuado pero lo que veía contradecía eso. Resulta que era Tim Curry, quien definitivamente me sorprendió ya que para mí siempre fue el manager del Hotel Plaza en Mi Pobre Angelito 2. Me costó de todas formas sacudirme la sensación de que era Tim Curry y no Freddy Mercury el que actuaba. O era Tim Curry haciendo de Freddy Mercury haciendo de Dr. Frank-N-Furter…tan confuso.

El show empezó con una introducción a cargo de una especie de show-woman que nos indicaba cómo se tendría que comportar la audiencia durante la proyección: cantar, bailar, gritarle cosas específicas a determinados personajes (“asshole” – pronunciado ‘esol’ por la audiencia – para Brad, “nice” para Janet o sonidos guturales como “huh!” para el Dr. Frank-N-Furter). Bien.

La introducción empezó bastante interesante y divertida (o así fuimos inducidos a creer) en la cual se pasaban una atrás de la otra (en forma cronológica desde lo que me pareció el comienzo de los tiempos) las introducciones de la 20th Century Fox con su música correspondiente, siendo requerido de la audiencia que “cantara” la música con papapapams y moviendo los brazos cual director de orquesta. A todo esto algunos de los Elvis y demás seres se habían distribuido por la sala y merodeaban los pasillo y/u ocupaban asientos vacíos para “motivar” a la audiencia a participar.

Luego de una agotadora sesión introductoria (ya para la vez número 12 la gracia se había esfumado), comienza finalmente la película.

IMG_0503

Resulta que la idea (que, desde ya admito, es muy buena) es hacer participar al público de la película, contraria al concepto de ver la película sentaditos y calladitos, hacer de ver la película una fiesta. La falla, para mí, estuvo en la puesta en práctica: una serie de actores vestidos en forma similar a los de la película “actuaban” la película en el escenario y tomándose ciertas libertades con los diálogos (agregando frases cuando los actores callaban y cosas por el estilo). Rápidamente saltaron varios problemas: ¿qué sigo? ¿la película o los actores en vivo?, los actores en vivo a veces hablaban sobre los actores de la película y además tapaban los subtítulos entonces no se entendía ninguna de las tres cosas, la audiencia que gritaba impedía escuchar los diálogos de la película y los de los actores en vivo que tapaban los subtítulos o sea era imposible entender prácticamente nada. De vez en cuando los actores en vivo salían del escenario o hacían participar (por ejemplo sacaban a bailar) a personas de la audiencia. Se ve que había un grupete que disfrutaba mucho de este tipo de proyecciones (o yo no recibí el kit) porque en determinadas ocasiones todos gritaban la misma frase en el mismo momento (“you should be so lucky!”, fue una de las que escuché en respuesta a uno de los pensamientos de la protagonista) o sacaban implemento (diario para cubrirse la cabeza) cuando en la película llovía y en la sala de proyecciones los secuaces de Elvis pasaban con pulverizadores para mojarte. En fin.

Las partes que realmente valieron la pena para mí fueron las de las canciones. Como es un musical y la gente se sabía todas las canciones, todos se paraban, bailaban y hacían las coreografías y eso estaba bastante bien porque realmente uno se sentía partícipe. También cuando pasaba algo y en la película todos aplaudían o gritaban, entonces la audiencia también y eso daba un efecto muy interesante.

Conclusión: muy buena la película, malísima la actuación de Susan Sarandon, buenísima la de Tim Curry, excelente banda sonora, malísima puesta en práctica de una idea interesante de show. De todos modos fue bueno saber que en Milano no todo es perfecto y de alta calidad, también tiene sus esqueletos en el armario o, como en este caso, merodeando salas de proyecciones.